Edificios·

Edificaciones de mas de 50 años

Edficios de más de 50 años y posibles multas

La vivienda como bien principal.

La vivienda no solo se trata del espacio donde vivimos, sino también de un patrimonio que requiere cuidado y atención constante, en especial si el edificio pasa de los 50 años. La vivienda es uno de los bienes más importantes para cualquier persona o familia.

Al igual que nos preocupamos por el interior de nuestro hogar, también debemos estar atentos al exterior y a aquellas zonas compartidas con otros vecinos. Es ahí donde entra en juego la figura de una administrador de fincas o de un presidente.

Informe de la vivienda IEE.

¿Qué es el informe de la vivienda IEE?.

El (IEE) es el llamado Informe de Evaluación del Edificio es un documento oficial que analiza el estado general de un inmueble. No solo revisa su conservación, sino también su accesibilidad y su eficiencia energética. Es como una radiografía completa del edificio, que revela si todo funciona como debe o si existen problemas que requieren atención.

La administración ha advertido a los colegiados que las sanciones por no presentar el IEE en tiempo y forma "están de camino".

El Informe de Evaluación del Edificio (IEE) es obligatorio para todos lo edificios de más de 50 años.

¿Es obligatorio el informe de evaluación del edificio?

Este informe es "totalmente recomendable" además de obligatorio, pues funciona como un chequeo de salud: "Nuestros edificios también lo necesitan", ya que un técnico puede detectar un "riesgo inminente".

A medida que los edificios envejecen, también lo hacen sus estructuras, instalaciones y materiales. Igual que cualquier otro activo o bien un edificio tampoco debería estar sin controles.

La regulación básica de la ITE, la encontramos en el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana de 2015. También en las distintas leyes del suelo autonómicas y ordenanzas municipales, en las que se establecen marcos concretos dentro de las competencias locales en materia de urbanismo.

La normativa obliga al IEE para:

Fomentar la accesibilidad universal.
Prevenir accidentes por deterioro.
Reducir consumo energético.
Garantizar la habitabilidad.

Es importante porque es una cuestión de seguridad y responsabilidad social.

El sector.

Transformación del sector.

Hay dos pilares su gestión moderna: la inversión en tecnología y en formación. La formación es "básica", pues la falta de conocimiento puede "originar tanto sanciones administrativas como futuros problemas en el inmueble".

Sin embargo, hay un cambio social preocupante: la pérdida de solidaridad entre vecinos y el deterioro de la comunicación.

Muchas veces la comunicación se realiza por telegram o whatsapp y a través de ese medio el respecto se ha perdido, donde algunos usan "términos insultantes y un tono que no se debería", aprovechando que el medio les da "cierta fuerza".

Es esencial que los vecinos se pongan de acuerdo en este tipo de asuntos sobre todo porque es importante para la seguridad del edificio.

En el caso del IEE, el informe debe ser elaborado por un técnico competente, como:

Arquitectos.
Arquitectos técnicos.
Ingenieros relacionados con edificación.

Deben estar colegiados y habilitados para este tipo de evaluaciones.

Reformas y obras internas.

En cuanto a las reformas en viviendas se diferencia claramente entre obras internas y aquellas que afectan elementos compartidos.

Si un vecino realiza trabajos que no comprometen la estructura ni tocan zonas comunes, su obligación se limita a informar al presidente de la comunidad. "Solo tiene que informar al presidente", que bien podria hacerse enviando un correo electrónico a la administración, que se encarga de trasladar el aviso.

Por lo tanto para este caso en concreto la notificación es "solo a modo informativo" y el propietario "no requiere la autorización de la comunidad para hacer una obra interna en su casa", aunque sí debe obtener las licencias municipales correspondientes.

Cuando las obras afectan cualquier componente común, el propietario "no puede meramente informar", sino que debe "solicitar autorización de que la comunidad repare ese elemento común".

Esto incluye la estructura del edificio, bajantes comunitarias, forjados, patios o terrazas de uso común.

Si durante la obra se detecta un problema como una fuga en una bajante general, "no es el propietario quien puede tocarla o cambiarla", sino que debe gestionarse a nivel comunitario.